Este año, las y los jóvenes de Prepas UDG leyeron el libro Los fantasmas de Fernando del escritor potosino
Es difícil definir qué fue más impactante emocionalmente hablando: si la lectura de Los
fantasmas de Fernando (2018), del autor potosino Jaime Alfonso Sandoval o las
epístolas que escribieron las y los estudiantes de Prepas UDG, de las cuales, las
mejores se premiaron y leyeron en el cierre de la Feria Internacional del Libro de
Guadalajara (FIL) como parte del concurso Cartas al Autor, que organiza el Sistema de
Educación Media Superior (SEMS) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) en
conjunto con el Fondo de Cultura Económica (FCE).
La primer lugar de esta edición, María Isabel Alejo López, de la Preparatoria de Jalisco,
arrancó suspiros con su lectura y en las mejillas de las y los asistentes se abrió un ligero
surco por donde corrió un hilo de lágrimas. Antes que ella pasara, José Alejandro
González Lugo, de la Escuela Politécnica de Guadalajara y segundo lugar; Carolina
Lizeth Robles Pérez, de la de Tonalá Norte y tercer lugar; así como Diana Ramírez
González, de la de Toluquilla, quien recibió mención honorífica ya habían ablandado los
sentimientos.
María Isabel puso a todos quienes escuchaban su lectura rápidamente en contexto:
“Esta carta huele a café frío de los que se olvidan en la estufa”, dijo. Luego, dirigiéndose
a Jaime Alfonso Sandoval, que dejó de ser el invitado de honor para convertirse en un
espectador más, le comentó que al leer su libro ella se dio cuenta de que también sabe
lo que es mendigar amor en una casa llena de gente.
“No voy a contarle mi vida entera, aunque tenga certeza de que su libro ya lo hizo, como
si hubiera husmeado en mis cajones. Yo crecí siendo el fantasma de mi propia familia, el
mueble que estorbaba, pero del que ya estaban acostumbrados. Su libro me devolvió la
dignidad del espectro. Me he dado cuenta del valor del arte, que es el refugio de los que
se desangran en silencio”.
El cierre de la FIL Guadalajara para el SEMS no pudo ser más confrontativo, más
reflexivo e introspectivo. José Alejandro le habló a los fantasmas que yacen en los
silencios de cada persona y expresó que: “Hay algo liberador en leer una historia que no
endulza la realidad. Gracias por escribir desde un lugar tan humano. Los verdaderos
fantasmas son las ausencias, las preguntas que nunca hicimos, nosotros mismos
cuando caemos en el silencio.
Carolina Lizeth conversó con la figura paterna, y como si estuviera frente al
psicoanalista, concluyó que gracias a Los fantasmas de Fernando se percató de que los
padres no son héroes ni villanos, solamente personas rotas que hacen lo mejor que
pueden: “Hay cosas que ya no puedo guardar. Padre, te guardé rencor por tus
ausencias. Ahora, después de todo lo vivido solamente tengo preguntas. Yo necesitaba
un padre que me dijera que no estaba loco y solo; en los últimos días pude verte distinto
y vulnerable”.
Luego de esto, Jaime Alfonso Sandoval expuso que, con la calidad literaria de las cartas
escritas, su participación podría quedarse corta. Asimismo, añadió que nunca pensó que
un libro tan íntimo y personal, como el que el SEMS y el FCE eligieron para el concurso
Cartas al Autor de este 2025, fuera a conectar tanto con las y los adolescentes de
Prepas UDG.
“La vida es una piñata: a veces te tocan los dulces, a veces los cacahuates que nadie
quiere y a veces te toca un palazo. Es el libro más triste que he escrito, pero también es
el que más alegría ha traído a mi vida como escritor. Recuerden que su vida comienza y
todo está aún por suceder. He apelado a lo que nos hace humanos y que no pasará en
el mundo. A veces nadie te entiende y ni tú te entiendes, pero es parte de esta etapa.
Respeto el dolor y la pasión que tienen los adolescentes, por eso creo que puedo llegar
a conectar. Uno de mis retos es hacer libros de fácil acceso, pero que remuevan cosas
complejas”.
Recordó que esta edición de la FIL Guadalajara, aparte de la premiación de Cartas al
Autor, tuvo la oportunidad de visitar tres Prepas UDG (la 9, la 15 y la 21) donde se dio
cuenta de la recepción de las y los estudiantes: “Vi cómo conectaron con el libro.
También me di cuenta del papel que juegan los animales de compañía. Todos los chicos
me hablaban de sus animalitos, que representan un amor totalmente puro. Yo me voy
agradecido, feliz y conmovido”.
La edición 2025 de Cartas a Jaime Alfonso Sandoval reunió un total de 28 mil 13 de
textos. El mayor número de epístolas lo envió la Preparatoria 15, el segundo la 21 y el
tercero la 9, que fueron los planteles que recibieron al autor potosino como parte del
programa de Ecos de la FIL. Al final, la coordinadora de Difusión y Extensión del SEMS,
maestra Denisse Cecilia Flores Somarriba dijo que, 335 participantes resultaron al final:
“Gracias Jaime por permitirnos imaginar contigo y tu mundo. Nuestra intención es buscar
soluciones al mundo más allá del aula. Todos ganamos al fomentar las letras”, aseveró.
La directora general del SEMS, doctora Margarita Hernández Ortiz, apuntó que esta
premiación es un puente entre quienes leen y escriben: “Los fantasmas de Fernando
han apostado por quienes encuentran un refugio y espejo que hoy se convierte en
palabra escrita. Queremos reconocer a quienes decidieron participar. Escribir una carta
es abrirse y conectar con el autor. Aquí hay valentía y sensibilidad. Se está perdiendo el
escribirnos cartas por la tecnología. Una carta comparte y crea lazos. Jaime Alfonso:
Recibe con cariño las cartas y la admiración de a quienes inspiraste para que se dedique
al arte de la escritura y la literatura”.
En el acto, también estuvieron presentes Eréndira Guzmán como representante del FCE
y Alejandra Maraveles quien fue miembro del jurado que deliberó a las y los ganadores
de este año (Acá se puede revisar más información de los reconocidos:
Sobre el autor, Jaime Alfonso Sandoval comenzó la carrera de Letras Hispánicas en la
facultad de filosofía y letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM),
que luego cambió para estudiar la de realización cinematográfica en el Centro
Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) de la misma casa de estudio. Cursó
el diplomado en creación literaria en la Escuela de Escritores de la Sociedad General de
Escritores de México (SOGEM). Entre sus libros se encuentran: El club de la salamandra
(1998) y La ciudad de las esfinges (1999).
